Configurar la protección es más sencillo de lo que parece. Sigue estos pasos y en unos minutos tendrás el primer dispositivo protegido.
Antes de empezar
Necesitas dos cosas: tu cuenta de SilverBackShield (la del padre o administrador) y el dispositivo que quieres proteger. Si aún no tienes cuenta, puedes crearla gratis y activar tu prueba en un minuto.
Paso 1: Crea tu cuenta y verifica tu correo
Regístrate con tu correo y crea una contraseña. Revisa tu bandeja de entrada y confirma tu cuenta con el enlace que te enviamos. Esta será tu cuenta administradora, desde la que controlarás todos los dispositivos.
Paso 2: Descarga el protector en el dispositivo del hijo
En el equipo que quieres proteger, descarga la aplicación:
- Windows: descarga el instalador desde tu panel y ejecútalo. Acepta los permisos que solicita para poder proteger el equipo.
- Android: instala la app y concédele los permisos de accesibilidad y de inicio automático. Son los que permiten bloquear apps y que la protección siga activa tras reiniciar.
Paso 3: Vincula el dispositivo con un código
Al abrir el protector por primera vez, verás un código de vinculación. Desde tu cuenta administradora (en la web o la app del padre), ingresa ese código para enlazar el equipo a tu familia. Listo: el dispositivo queda asociado a tu cuenta.
Paso 4: Configura reglas y horarios
Desde tu panel puedes definir:
- Restricciones: qué apps y sitios se bloquean.
- Horarios: las franjas en que el dispositivo puede usarse.
- Límites de tiempo: cuántas horas al día.
Los cambios se aplican solos en el dispositivo, sin que tengas que tocarlo de nuevo.
¿Y si algo no funciona?
Si el protector no vincula o un permiso quedó sin activar, revisa nuestro Centro de ayuda o escríbenos a soporte@silverbackshield.com. Te respondemos en español y te acompañamos hasta que quede funcionando.
Con esto tienes el primer dispositivo protegido. Puedes repetir el proceso para cada equipo de la familia desde la misma cuenta.